Olvídate del atún esta cuaresma, prueba el bacalao rebozado

Olvídate del atún esta cuaresma, prueba el bacalao rebozado

Delicioso, con ingredientes fáciles de conseguir y práctico de elaborar: estas tres características son las más valoradas a la hora de cocinar un platillo, principalmente si se trata de la primera vez que se experimenta con la receta.

Para quienes disfrutan de la gastronomía, desde chefs hasta aficionados en casa, la cuaresma es el tiempo perfecto para darle variedad a sus comidas, tanto dentro de la cocina como a la hora de acudir a probar la oferta de nuevos restaurantes.

Sin embargo, algunos platillos propios de esta temporada suelen servirse a costos poco accesibles en los establecimientos, haciendo que esas salidas se restrinjan y no puedas probar todas las opciones.

¡Que no te pase! En casa puedes elaborar deliciosos platillos del mar, mucho más allá de los típicos filetes de pescado, camarones o atún. Inténtalo preparando un delicioso bacalao rebozado, y comprueba lo que te decimos.

Ingredientes

  • 500 gramos de bacalao
  • 1 huevo
  • 100 gramos de harina de trigo
  • 50 mililitros de cerveza
  • 1 cucharadita de levadura química
  • Aceite de oliva extra virgen
  • Sal
  • Perejil
  • 1 diente de ajo

Preparación

  • Primero, prepara el rebozado picando un diente de ajo en trozos minúsculos. Bate un huevo, añádele la mitad de la harina, la levadura y la cerveza y bate con unas varillas hasta que quede homogéneo. Incorpora el resto de la harina hasta conseguir una crema algo espesa, con la cual rebozarás las tajadas de bacalao. Si obtuviste una crema demasiado espesa añade un poco más de cerveza, pero si te queda demasiado ligera prueba utilizando un poco más de harina. Cuando tenga la consistencia ideal, espolvoréala con un poco de perejil, remueve y listo, reserva para el rebozado.
  • Pon a calentar abundante aceite en una sartén
  • Mientras el aceite se calienta, reboza cada porción o filete del bacalao
  • Fríe los filetes durante dos minutos por cada lado hasta que quede dorado y crujiente en su exterior
  • Puedes acompañar este plato con ensalada, puré de papa, gravy, arroz, quinoa… Este paso queda a tu elección
  • ¡Sirve y disfruta!