Obleas rellenas de crema de avellana bañadas con chocolate

Obleas rellenas de crema de avellana bañadas con chocolate

Desde su popularización hace ya unos años, la crema de avellana se ha convertido en el complemento perfecto de postres, bebidas y snacks. Por su consistencia cremosa, su sabor suave y el toque especial que aporta a prácticamente todas las recetas, esta crema es indispensable para preparar y presentar platos que hacen las delicias de quienes buscan algo dulce para después de comer, o simplemente para acompañar el café de media tarde.

Cuando se combinan la crema de avellanas y el chocolate, se logra una explosión de sabores capaz de satisfacer a los paladares más exigentes cuando de postres se trata, por lo que esta combinación es una de las favoritas para pasteles de cumpleaños y obsequios en fechas especiales.

Pero, ¡No tienes que esperar una fecha especial para darte este gusto! Prepara estas obleas de crema de avellanas bañadas en chocolate y tenlas a la mano para darte un desestrés en casa, en el trabajo o donde quieras. ¡Te encantarán!

Ingredientes

18 obleas rectangulares o para helado

Manga o bote de crema de avellanas para relleno

100 gramos de chocolate negro para fundir

20 gramos de aceite de coco o de mantequilla

 

Preparación

  1. Corta tres obleas por la mitad (cada tres obleas serán un pequeño sándwich relleno al final)
  1. Cubre una oblea con la crema de avellanas. Coloca otra oblea encima y vuelve a cubrir con la crema de avellanas, y finalmente, coloca la tercera oblea presionándola ligeramente para asegurarte de repartir de manera uniforme el relleno.
  1. Repite el procedimiento con todas las obleas que desees preparar. Colócalas en un refractario o charola cada vez que termines de preparar una.
  1. Refrigera las obleas rellenas durante al menos una hora, o hasta que la crema de avellanas tome una consistencia dura.
  1. Trocea el chocolate para fundir y ponlo en un bowl con el aceite de coco (o la mantequilla), e introdúcelo en el microondas durante un minuto. Cuando queden menos trocitos de chocolate sin fundir, bate con una cuchara para que su calor termine de fundirlo y obtengas un chocolate fluido, brillante y homogéneo.
  1. Baña las galletas rellenas con el chocolate fundido y colócalas una a una sobre un molde con papel vegetal.
  2. Espera a que el chocolate se solidifique y si consideras necesario, refrigera nuevamente.
  3. ¡Sirve y disfruta!